Todo lo que debes saber sobre la moringa para tu salud

Últimamente se ha hablado mucho sobre una planta llamada Moringa, seguramente la has escuchado ya que está en boga debido a los descubrimientos que científicos han realizado con respecto a la gran cantidad de beneficios que aporta a nuestro organismo cuando la ingerimos. Hay que decir que esta planta no es algo recién descubierto, de hecho, se ha usado medicinalmente desde hace aproximadamente unos 2000 años antes de Cristo, según hallazgos.

La moringa en realidad no es una sola planta, según la botánica hay más de 13 especies y la mayoría de ellas proviene de los continentes Asia y África con un origen que data de miles de años. La moringa, como muchas otras plantas se han usado con múltiples fines desde medicinales hasta en la industria de la belleza e infusiones. Por ejemplo, mira este listado de plantas para tratar la depresión.

Si aun no conoces cuáles son esos beneficios que hacen tan popular a la moringa, sigue leyendo y conoce a continuación cómo su consume puede influir positivamente en nuestro organismo:

La moringa fortalece tu sistema inmunológico. Esto ocurre porque es una fuente de vitamina C, la cual entre sus propiedades está la de ayudar el cuerpo a protegerse contra bacterias e infecciones de una manera más efectiva. Para que comprendas lo saludable que es, las hojas de moringa te proveen más vitamina C que una naranja entera.

La vitamina C también es un poderoso antioxidante, que también ayuda que la vitamina E se regenere. En otras palabras, la moringa ayuda a que tu piel se mantenga más joven, tersa y elástica por más tiempo. Estas dos vitaminas también ayudan a fortalecer la salud de tus uñas y cabello, así que en realidad tiene todas las cualidades para ser un buen tratamiento de belleza.

El té de moringa es excelente para las personas que sufren de hipertensión arterial porque el efecto de sus compuestos en la sangre hacen que esta fluya de manera saludable por las arterias; y si ese no es tu caso, también es un gran aliado en la prevención de enfermedades cardiovasculares porque actúa como cardiotónico natural, así que cualquier persona puede tomarla.

Para aquellos con problemas en el sistema endocrino, la moringa en cualquiera de sus presentaciones puede ayudar a estabilizar la función de la tiroides. Por esta razón es una buena alternativa natural al uso de medicamentos que en ocasiones tienen efectos secundarios.

Las hojas de este árbol también conocido como “el árbol de la vida” tienen propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y antivirales.

Como la moringa también contiene vitamina A y betacarotenos, se vuelve una excelente aliada a la hora de mantener el sentido de la vista en óptimas condiciones. Algo muy curioso es que tomar té de esta planta te aporta más vitamina A que consumir una zanahoria y más calcio a tus huesos que la leche.

Esta planta también ayuda a darte energía y a prevenir la anemia. La moringa es una de las plantas con más contenido de hierro, superando en un 90% a la espinaca. Si producen una nueva versión de Popeye imagina cómo se convertiría si tomara un té de moringa en vez de su tradicional lata de espinacas ¡Habría que ver eso!

Puedes usar toda la planta: la moringa es una de esas hierbas que no tiene desperdicio ya que desde la raíz, hojas, semillas, flores y cada uno de los elementos que la conforman tienen propiedades beneficiosas. Puedes usarla en polvo, seca, en cápsulas o directamente beber un té de sus hojas verdes, siempre te sentará bien para diferentes dolencias.

Por último, hay que decir que, aunque la moringa es extremadamente buena para el organismo, esto no significa que haya que tomar grandes cantidades o no hacer más nada por nuestro cuerpo aparte de consumirla. Mira en Nutrición Sin Más un listado de cosas que puedes hacer para mantenerte saludable sin esforzarte demasiado.

Hay diferentes maneras de consumir moringa. Cada persona lo hace de la forma que mejor le siente a su estilo de vida y su organismo. Lo mejor es introducirla poco a poco en tu alimentación en lugar de que sea algo agresivo.

Algunos doctores recomiendan comenzar con un cuarto de cucharadita de las hojas de moringa en polvo disueltas en agua. Otros, recomiendan tomar la semilla después de quitarles la cáscara y machacarlas para tomarlas como si fueran cápsulas, mientras que hay quienes abogan por tomar las hojas sumergidas en agua hervida por unos minutos. Es preferible que tú investigues y pruebes distintas maneras para que puedas quedarte con la que más te favorezca.

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